sábado, 10 de abril de 2010

Mi admiración por el tango

Hay una frase más que acertada que dice "El tango espera". Y, no quiero que siga esperando. Si bien el arte de la danza es algo que me sacó de mil quilombos y angustias, el baile de arrabal no fue el ejemplo. Mi aficción se va más para el norte hasta llegar a centroamérica. Sin embargo, hay algo que me indigna y es, sentir que me llega hasta las venas cualquier tipo de interpretación tanguera, por supuesto, siempre ajena. Casi de turísta.
El otro día Volver de Gardel me rozó los oídos en Florida y Lavalle; había unos bailarines maravillosos, no creo haberlos visto antes... y me dije "La puta, qué cagada... no puedo seguir sin saber". Asi que, asignatura pendiente-mediante... dejo un tanguito que alguna vez llegó a mi retina para quedarse grabado. Como siempre, el tango, tan acertado.


Mano a mano

Rechiflado en mi tristeza, te evoco y veo que has sido
en mi pobre vida paria sólo una buena mujer.
Tu presencia de bacana puso calor en mi nido,
fuiste buena, consecuente, y yo sé que me has querido
como no quisiste a nadie, como no podrás querer.

Se dio el juego de remanye cuando vos, pobre percanta,
gambeteabas la pobreza en la casa de pensión.
Hoy sos toda una bacana, la vida te ríe y canta,
Ios morlacos del otario los jugás a la marchanta
como juega el gato maula con el mísero ratón.

Hoy tenés el mate lleno de infelices ilusiones,
te engrupieron los otarios, las amigas y el gavión;
la milonga, entre magnates, con sus locas tentaciones,
donde triunfan y claudican milongueras pretensiones,
se te ha entrado muy adentro en tu pobre corazón.

Nada debo agradecerte, mano a mano hemos quedado;
no me importa lo que has hecho, lo que hacés ni lo que harás...
Los favores recibidos creo habértelos pagado
y, si alguna deuda chica sin querer se me ha olvidado,
en la cuenta del otario que tenés se la cargás.

Mientras tanto, que tus triunfos, pobres triunfos pasajeros,
sean una larga fila de riquezas y placer;
que el bacán que te acamala tenga pesos duraderos,
que te abrás de las paradas con cafishos milongueros
y que digan los muchachos: Es una buena mujer.
Y mañana, cuando seas descolado mueble viejo
y no tengas esperanzas en tu pobre corazón,
si precisás una ayuda, si te hace falta un consejo,
acordate de este amigo que ha de jugarse el pellejo
pa'ayudarte en lo que pueda cuando llegue la ocasión.



Letra de Celdonio Flores
Música de Carlos Gardel y José Razzano

¿Por qué la gente tiende a hacer esto..?

Y como soy gente,
hago esto:



¡100 posteos!




PD: A falta de creatividad del día de la fecha y en plena etapa oscura...
comparto un posteo número 100 más que interesante de blog ajeno. Saludos.

http://www.hayqueoir.com/2008/02/grandes-frases-del-rock.html

lunes, 5 de abril de 2010

Dermatológicamente testeado

Vengo de un amor en donde la piel que alguna vez ardió, hoy está más enferma que la del peor leproso. Creí estar parada en terreno firme, mirarme al espejo y poder reconocerme. Veo que fui crédula, tal vez, también en subestimarte. Me llamaste, insististe, miraste, buscaste encontraste y tuviste. Yo también tuve. Intercambiamos cuerpos enredados. Nos sentimos mucho más que bien. Quise aplacar tu angustia con el antídoto que viniste a buscar; creo que contiene un poco de madurez exótica. Tuve éxito. Ahora te me vas, para calmar tus caprichos. Y esa piel enferma a la mitad que es mía, se cae a pedazos. No distingue el roce verdadero, cae muerta; está exhausta.

domingo, 4 de abril de 2010

¡Que vuelvan los lentos, carajo! (Es domingo y me estoy matando)

You really took me by surprise

You're someone I've needed for a lifetime

Your heart was cleverly disguised

But it didn't look that way in my mind

Tell me how can it be I was the last to know

Darling I couldn't read what was in your mind

To turn around and to love me

Chorus

With no explanation

I gave you everything I had

I didn't know that you would take it

With sweet consideration

And after all that we've been through

I can't believe it's true

Until I hear you say

My mouth is still wet from our last kiss

Was loving me your one intention

What were the signs and the times that I missed

Oh I need you more than I could mention

I won't ever accept you leaving for someone else

Baby and when something is wrong

Darling I need to know

Don't ever leave me

Fotos que disparan

Creo que al oprimir estas teclas, evado mis inmensas ganas de llorar. Bailo, como segundo modo de evasión, y aun asi me duele el pecho. Tuve la puta mala suerte de encontrar tus fotos en las carpetas desordenadas de la computadora.
Las fotos tienen ese no se qué, actúan como medio de transporte; son una verdadera máquina del tiempo, los únicos pasajeros son los sentimientos.
Cómo nos divertimos en ese viaje, nos entendimos tanto que lo último que pensé es que ibas a transformarte. Me pregunto por qué cambiaste a lo que sos hoy. Y al fin de este ciclo de angustia, llego a la conclusión de siempre, a esa rabia contenida que me dice que ya no estás, porque la de hoy no me sirve.

Si la ves dentro tuyo, avisale que tiene una amiga que la extraña y la quiere de corazón.

viernes, 2 de abril de 2010

Comparto escritos de corazones ajenos

Enfrentados, mirando tus ojos
descubro que estoy solo.
Sentados, rozando mi alma
descubro que existe la tristeza.

Somos dos intentado ser uno.

Soy yo luchando contra el final,
queriendo despertar de esta
pesadilla que me apaga la vida.
Sos vos peleando contra el destino,
queriendo regresar sin fuerzas,
alejándote de mi sin decir adiós.

Somos uno intentando ser dos.

Es el tiempo que no cura mi dolor,
necesito un nuevo suspiro.
Es el dolor que no me deja respirar,
necesito que suspires por mí.

Soy yo intentando vivir por Vos.











Yésica de los Santos

martes, 30 de marzo de 2010

Historias del Trayecto X: Cuando cruzo



De nuevo la sensación.
Los gritos. El silbato. La imprudencia. La gente corriendo.
La estación, cualquiera fuera esta, aquella, y alguna otra vez.
El aviso. La muchedumbre. El tren.


Zafar.












¿Quién no te avisó a tiempo, Dani?


Otra vez no puedo hablar. Otra vez muto de una situación más que cotidiana al llanto frío de la mañana. En medio de la gente. Sin nadie alrededor que justifique tu ausencia.

Getting' out del placard y/o publicidad

http://www.24con.com/conurbano/nota/38775-Ricky-Mart%C3%ADn-sali%C3%B3-del-placardconfes%C3%B3-que-es-homosexual/

Giros


Quizás el relato desborde en simpleza, o tenga puntos de encuentro con lo trillado, pero me pasó. Y fue producto de un proceso maravilloso en el que aprendí a considerar.
Es lindo saber que uno se presta a que el tiempo pase haciendo algo últil. Y qué mas últil que salvar una vida.

Llegando a mi última hora en el trabajo, me entero que enfrente habían abandonado enfrente un gato recién nacido; y no se equivocaban, a duras penas tenía cinco días, estaba con la cabeza metida en la tierra y apoyado entre unas piedras.

Entre guantes, servilletas y una caja de fotocopias le hicimos una cunita. En la primer veterinaria que fuimos, apenas pudimos dar con el teléfono de la Asociación de Gatos del Botánico. Nos ofrecían una señora que vive de criarlos, pero sin guita o una gata que esté amamantando no llegábamos a buen puerto. Decidimos volver. Con mi compañera lo tratamos de alimentar; el riesgo era de horas, tenía que comer, y, a pesar de los esfuerzos, con pajita, plato, cuchara y hasta una tetilla fabricada con un guante descartable, el ya bautizado Silvestre -dados idénticos los colores y su ubicación en el cuerpito- no hacía más que llorar. Lloraba con mucha fuerza, se lo veía sano, en cuanto no daba más con su poca paciencia y desesperación y se volvía a dormir.
Hicimos llamados, publicamos su aparición en internet. Silvestre lloraba.

Me lo llevé, empecé a caminar, y a sabiendas de la ubicación de un pet shop, me tiré. En el camino pegaba unos maullidos que te desarmaban. Cuando llegamos inmediátamente se calmó, parecía que ambos habíamos encontrado una solución. En los estantes había peluches mascota... y un gato de verdad, con lo cual supuse que Silvestre iba a caer en gracia. El flaco se ablandó tan sólo con verlo en la caja, y lo aceptó porque horas antes una chica había dejado su teléfono, ofreciéndose a cuidar un gatito. ¿Como anillo al dedo, no?

Escribo esto porque años atras no era asi. Es más, detestaba a los bichos. Pero gracias a Gris.. y a quien tienen en la foto, su hija Princesa, hoy pude ayudar a Silvestre.



PD: No vuelvo a hacer este tipo de posteos, me siento un poco Nicole Neumann y media boluda, aunque no se si son la misma cosa.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Sin más que expresar más que el silencio.

Bravo por las palabras bien puestas.

Esta bien. El flaco está escribiendo para las conchas tristes, término extraído de una opinión radial que jamás voy a olvidar. Hay que aceptar que no es el Arjona de antes, aunque eso no signifique que merezca ser respetado.

Comparto la carta en respuesta, porque me pareció brillante; las palabras bien puestas.

http://latercera.com/contenido/661_236317_9.shtml

jueves, 18 de marzo de 2010

martes, 16 de marzo de 2010

Historias del Trayecto IX: "Lo nauseabundo de comer entre ricos y pobres"


Si hay algo que me causa un inmenso asco y me disfraza de la peor señora de Barrio Norte es el ¡Chuwicktl! ajeno. Ganas de devolver me da, ver salir de las cavernas saliva de dos energúmenos que no hacen las pases con su calentura. ¡Scwick, chwock!, aquel chupón de labio inferior, baboso y sudoroso, con una frecuencia sonora capaz de llegar a los oídos del pobre conductor, o del chancho que espera a destino.

Me pregunto en esta noche de viaje de ferrocarril; ¿Sentirá el mismo rechazo mi compañero de banco que, al escuchar al unísono a los amantes sentados a posteriori, acaricia con el pulgar izquierdo hasta franelear la hoja encapada del pobre, pálido e inerte libro?

¡Cáda día te quiero más!

Historias del Trayecto VIII: Formatos

Venía de una sesión de catarsis ocasional, al haberme encontrado a una amiga de una amiga y dilucidar sobre las desventuras de apegarse a un formato al momento de activar el bobo...

...Cuando te vi.

Tras el morral oscuro,
la altura, lo esbelto,
la barba de tres o cuatro días,
la raya al medio del pelo grueso
y la paz al leer,

de un hermoso desconocido.





Puta madre. Y no me doy por vencida...

domingo, 14 de marzo de 2010

Crónica de un anuncio que no fue muerte

Bien. Hace tres días, tuve un ataque de nerios, llanto, y demás patapúfates. Me encontraba absolutamente insoportable, no paraba de llorar. Suelo ser una especie de esponja y, la realidad es que venía acumulando de todos lados. Ese mismo día estuve a un metro de distancia de que se me cayera encima un andamio. Me temblaron las patas media cuadra.

Dos días más tarde, llamo al celular de mi vieja por razones muy distintas a las que mi llamado terminó siendo pertinente; mi viejo se había caído a una distancia de cinco metros, habiendo chocado una reja y aterrizando en la vereda de mi casa.

Algo hizo que no me sorprendiera... nada. Mi viejo necesitaba un límite en su vida... nunca supuse que iba a ser accidental. Para quien ve Lost, entenderá que apareció una suerte de Jacob, que de la nada lo atendió, lo diagnosticó y contactó a la par de mi mamá y los vecinos al same. Swiss Medical tardó más de 20 minutos en venir. Dijo que era de Loma Hermosa, un Dr. emergentólogo retirado hace un año... (...).

Con politraumatismo (de cráneo, inclusive), se lo llevaron a la Corporación que, una vez más demostró ser la cagada que es. Por suerte pasó la noche en la Clínica Olivos, donde lo trataron mucho mejor. A pesar del frío que sentí a partir de las seis de la tarde, a la mañana siguiente me desperté con la noticia de que le dieron el alta; jamás perdió el conocimiento, no tiene fisurás ni tampoco se quebró.

Cuando lo fuimos a buscar con mi hermano, nos esperaba con mi mamá en la puerta, parado, vestido y una sonrisa. Casi más me muero. Como dijo Diego, un titán.

Recibí gestos que me los llevo en el alma, en la cancha se ven los pingos, gracias. Lo más duro es, que hubiera dado cualquier cosa porque, las historias de quienes más se preocuparon, hubieran terminado asi. Cuando la parca te toca la nuca... no hay palabras que puedan explicarlo. Ser, o no ser.

lunes, 8 de marzo de 2010

Historias del trayecto VII: En la heladería

Adueñandose de mí la rutina hasta para el acto más simple y relativamente placentero de tomarse un helado, me encontraba parada al lado del tacho de basura de una heladería paquetona de Belgrano. La burocracia se me había pegado a los dedos, no me dejaba tirar el número que me llevaba a esperar más de media hora.
Es increíble como lo pequeño, de vez en cuando desgraba ese cassete, y, me alimenta, o me quita.
Tan preocupada estaba por el peso que llevaba, por dónde podía esperar sentada y esquivar a la vieja que tenía el 32 y no paraba de quejarse, que me perdí de lo que tenía enfrente: unos cinco años, seis a más tardar de pura pequeñez, subida a upa sobre el mostrador, jugando con su abuelo. Ella le preguntaba para qué servía tal máquina, él, trataba de acercarle una respuesta confiable (los chicos miden eso con una vara terrible). Sus piecitos en sandalias se balanceaban como en la hamaca pero sin riesgo alguno; él estaba ahí.
De repente me importó un carajo si el helado era de limón o de maracuyá, si me quedaba o me iba. La heladería me había regalado el fiel retrato de lo que fui y de lo que tuve alguna vez a la misma edad. Y, sin que me escuchara, le dije: Nena, no lo sueltes, nunca sabes cuando empieza el trayecto de extrañarlo toda la vida.



















A mi abuelo Tito, y sus primeros llibros para pintar y leer.

Hoy, y siempre, sólo exijo:

- que me dejes de mandar a lavar los platos
- que me des el asiento cuando llevo otra persona dentro
- que no me fajes
- que no me sometas
- que no te creas más que yo
- que me contrates para el mismo puesto de trabajo
- que no te sientes y esperes que se te sirva todo en bandeja
- que no me engañes
- que no tengas miedo de llorar conmigo
- que no te anules... podés cambiar un pañal
- que no te burles si cambio mi ánimo
- que me esperes en la cuarentena con los puntos...
- que no me compares con la primer puta de la tele
- QUE ENTIENDAS QUE, COMO YO, NO VA A HABER OTRA.



Gracias a las yeguas con ovarios bien puestos, hoy tengo la libertad de tener un estudio, trabajar, y poder compartir esto sin que me suceda algo malo.

¡Gracias Dieguito por la recomendación!

Una dedicatoria a todas las mujeres, de este corazón andante que para en Peru.. =)

http://www.youtube.com/watch?v=g4WnwYIOfSE


¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.

Mario Benedetti

¡Gracias July por la recomendación!

No paro de enterarme verdades ajenas =P

http://postsecret.blogspot.com/

sábado, 6 de marzo de 2010

Después me preguntan por mi apatía ante la sociedad. Hete aquí la lista de pelotudeces dichas durante una reunión:

- "Las películas argentinas son todas una mierda. Yo no miro."

-"¡Qué lindo celular, te felicito!, ¿Cuánto te salió?"

-"Hay que prenderle fuego a todas las villas"

-"¿Viste que el ogro cago a la segunda mujer, ya?"

-"¡Qué rico perfume!,
-y si... asi me salió; es uno de los dos Armani que tengo, hoy me puse el Gio."

-"Mi padrino me hace entrar, tiene contactos, de una gano cinco lucas por mes."

-"¿Qué estudiabas? (...) ¡Uy qué lindo!, ¿No tendrías que estar terminando ya eso?"

-"¿Qué es esa asquerosidad que estás tomando?
-Coca con cerveza
-Qué asco, ¿qué lo sacaste, del riachuelo?"

viernes, 5 de marzo de 2010

Periódico

Creo que si no purgo en este momento, voy a estallar en mil lágrimas de vidrio.
No llego a entender bien lo que me pasa, pero la angustia que me corre por las venas no combina con mi rutina, mis hábitos y mis contactos. Mucho menos con mi trabajo. Una de mis funciones, mal que me pese es sonreír. Mostrarle los dientes en "U" a mis comañeros y a sus historias mundanas, a sus infidelidades, a sus aventuras, a su catarsis, a sus desventuras. A la gente que hay que atender, que no entiende, que es sorda, que no tuvo educación u olvidó aplicarla, que grita, y por sobre todas las cosas que me indignan, que se cree más que uno.
Yo siempre estoy para escuchar a los demás, y no lo digo por pedantería ni mucho menos, es la pura verdad.
Esta vez ni siquiera quiero que alguien me oiga, y es lo que más me preocupa, porque vuelvo a querer estar dentro mío y tengo sueño; el mejor auto-recurso para descansar y acortar pensamientos.
Ahora que lo veo (que lo veo escrito), puedo decir que, lo que siento se manifiesta de manera similar a lo que estoy releyendo (Holden me está haciendo ruido) y lo que me face falta. Lo suficiente para un lindo cóctel de angustia ...

martes, 2 de marzo de 2010

¿Lo había puesto?

Es maravilloso.
Lo triste es, que tiene más de 16 años...

http://www.youtube.com/user/krishinisoham#p/a/f/0/DLV6jaZFLro

Lo de todos los días



PLUSVALÍA: valor que el trabajo no pagado del obrero asalariado crea por encima del valor de su fuerza de trabajo y del que se apropia gratuitamente el capitalista.

sábado, 27 de febrero de 2010

Posteo maricón...

And I've cried but I can't cry no more
And I've tried but I can't try no more...


http://www.youtube.com/watch?v=uvYuZQvUheY&feature=related

Amé esta campaña

Conciliar el sueño (flashero, por cierto...)

Lo que ocurre, doctor, es que en mi caso, los sueños vienen por ciclos temáticos. Hubo una época en la que soñaba con inundaciones. De pronto los ríos se desbordaban y anegaban los campos, las calles, las casas y hasta mi propia cama. Fíjense que en mis sueños aprendía a nadar y gracias a eso sobreviví a las catástrofes naturales. Lamentablemente, esa habilidad tuvo una vigencia sólo onírica, ya que un tiempo después pretendí ejercerla, totalmente despierto, en la piscina de un hotel y estuve a punto de ahogarme.
Luego vino un periódo en que soñé con aviones. Más bien, con un solo avión, porque siempre era el mismo. La azafata era feúcha y me trataba mal. A todos les daba champan, menos a mí. Le pregunté por qué y ella me miró con un rencor largamente prolongado y me contestó: «Vos sabés bien por qué». Me sorprendió tanto aquel tuteo que casi me despierto. Además, no imaginaba a qué podía referirse. En esa duda estaba cuando el avión cayó en un pozo de aire y la azafata feúcha se desparramó en el pasillo, de tal manera que la minifalda se le subió y pude comprobar que abajo no llevaba nada. Fue precisamente ahí cuando me desperté, y, para mi sorpresa, no estaba en mi cama de siempre sino en un avión, fila 7 asiento D, y una azafata con rostro de Gioconda me ofrecía en inglés básico una copa de champán. Como ve, doctor, a veces los sueños son mejores que la realidad y también viceversa. ¿Recuerda lo que dijo Kant? «El sueño es un arte poético involuntario.»
En otra etapa soñé reiteradamente con hijos. Hijos que eran míos. Yo que soy soltero y no los tengo ni siquiera naturales. Con el mundo como está. Me parece un acto irresponsable concebir nuevos seres. ¿Usted tiene hijos? ¿Cinco? Excuse me. A veces digo cada pavada.
Los niños de mis sueños eran bastante pequeños. Algunos gateaban y otros se pasaban la vida en el baño. Al parecer, eran huérfanos de madre, ya que ella jamás aparecía y los niños no habían aprendido a decir mamá. En realidad, tampoco me decían papá, sino que en su media lengua me decían «turco». Tan luego a mí, que vengo de abuelos coruñeses y bisabuelos lucenses. «Turco vení», «Turco, quero la papa», «Turco, me hice pipí». En uno de esos sueños, bajaba yo por una escalera medio rota, y zas, me caí. Entonces el mayorcito de mis nenes me miró sin piedad y dijo: «Turco, jodete». Ya era demasiado, así que desperté de apuro a mi realidad sin angelitos.
En un ciclo posterior de fútbol soñado, siempre jugué de guardameta o golero o portero o goalkeeper o arquero. Cuántos nombres para una sola calamidad. Siempre había llovido antes del partido, así que las canchas estaban húmedas y era inevitable que frente a la portería se formara un laguito. Entonces aparecía algún delantero que me fusilaba con ganas y en primera instancia yo atajaba, pero en segunda instancia la pelota mojada se escabullía de mis guantes y pasaba muy oronda la línea de gol. A esa altura del partido (nunca mejor dicho), yo anhelaba con fervor despertarme, pero todavía me faltaba escuchar cómo la tribuna a mis espaldas me gritaba unánimemente: traidor, vendido, cuánto te pagaron y otras menudencias.
En los últimos tiempos mis aventuras nocturnas han siso invadidas por el cine. No por el cine de ahora, tan venido a menos, sino por el de antes, aquél que nos conmovía y se afincaba en nuestras vidas con rostros y actitudes que eran paradigmas. Yo me dedico a soñar con actrices. Y qué actrices: digamos Marilyn Monroe, Claudia Cardinale, Harriet Anderson, Sonia Braga, Catherine Deneuve, Anouk Aimée, Liv Ullmann, Glenda Jackson y otras maravillas. (A los actores, mi Morfeo no les otorga visa.) Como ve, doctor, la mayoría son veteranas o ya no están, pero yo las sueño como aparecían en las películas de entonces. Verbigracia, cuando le digo a Claudia Cardinale, no se trata de la de ahora (que no está mal) sino la de La ragazza con la valiglia, cuando tenía 21. Marilyn, por ejemplo, se me acerca y me dice en un tono tiernamente confidencial: «I don't love Kennedy.
I love you. Only you». Sepa usted que en mis sueños las actrices hablan a veces en versión subtitulada y otras veces dobladas al castellano. Yo prefiero los subtítulos, ya que una voz como la de Glenda Jackson o la de Catherine Deneuve son insustituibles.
Bueno, en realidad vine a consultarle porque anoche soñé con Anouk Aimée, no la de ahora (que tampoco está mal) sino la de Montparnasse 19, cuando tenía unos fabulosos 26 años. No piense mal. No la toqué ni me tocó. Simplemente se asomó por una ventana de mi estudio y sólo dijo (versión doblada): «Mañana de noche vendré a verte, pero no a tu estudio sino a tu cama. No lo olvides». Como voy a olvidarlo. Lo que yo quisiera saber, doctor, es si los preservativos que compro en la farmacia me servirán en sueños. Porque ¿sabe? no quisiera dejarla embarazada.


Mario Benedetti

No quisiera morirme sin volver a verte (Esto es un llamado real)


Yo tenía un vestido blanco con ventanitas de broderie en el ruedo. Había luna y un patio y naranjada y se bailaba dos pasos largos y un pasito corto.
Las chicas nos reuníamos en el baño para contarnos cosas y reírnos de nervios.


Vos no eras invitado; solamente el amigo de un amigo, pero nadie te dijo que te fueras. Tenías una camisa bien planchada y los ojos más bellos de la noche.

Creí que te acercabas para sacar a bailar a la dueña de casa, pero era a mí.
Al principio casi no podía hablarte porque tenía que contar los pasos un-dos-tres un-dos-tres, después la música hizo de maestra de danzas e intercambiamos nombres y teléfonos

La vida era tan nueva, era tan larga, era tan sin estrenar y dulce, era tantas preguntas, era tantas promesas y esperanzas, era una extraordinaria omnipotencia: un territorio de descubrimiento donde todo el tiempo era nuestro y moriríamos de viejos algún lejano día en un lejano año . . .

La vida era una estrella lustrada con el pañuelo de lustrar manzanas, ese pañuelo del que aun no conocíamos su vuelo de alondra gris para el adiós, su textura de nube para secar el llanto de los desconsuelos . . .

La vida era el instante en que vivíamos, una página en blanco para garabatearla o estrujarla, para hacer un barquito que navegara en charco de la lluvia o cruzara el Atlántico, porque todo, absolutamente todo era posible y bello y luminoso.

Por todo esto, por un bolero que cantaste a capella y que me dio vergüenza que los demás oyeran ( Mujer . . . si puedes tú con Dios hablar . . . pregúntale si yo alguna vez . . .), y más que nada por un breve beso . . . MI PRIMER BESO . . ., sentimos que ese encuentro era un encuentro "para siempre jamás".

Tal vez hubiese sido así si no hubiera tenido que marcharme con mi familia por tres largos años a un pueblo de Corrientes.

Digo "tal vez" porque no estoy segura si hubiese continuado, de quedarme yo aquí, la magia y el romance. O solamente fue el olor del verano, el un dos tres del baile, tus ojos desbordantes, tu barítona voz, mis ganas de saber lo que era un beso . . .
Y sin embargo ahora, después de tanto tiempo, de tantas cosas y tantos desencuentros que se juntaron para hacer mi vida, me gustaría verte otra vez.

No quisiera morirme sin volverte a verte.

Claudio: si por casualidad lees estas líneas, si recordás que fuiste aquel muchacho, si mi nombre te dice alguna historia que no borraste de tu corazón, llamame.

Hay media naranjada en cada vaso, que nunca terminamos de beber.

Sólo quiero contarte algunas cosas, saber qué fue de vos, y quizás . . . tener catorce años otra vez, por un rato.
Poldy Bird

Recuerdos

Llego a Madrid a las ocho de la mañana. Me voy a quedar apenas algunas horas, no tiene sentido telefonear a los amigos o arreglar algún encuentro. Resuelvo caminar solo por lugares que me gustan y termino fumando un cigarrillo en un banco del parque Retiro.

-Usted parece que no está aquí –me dijo un anciano, sentándose a mi lado.

-Estoy aquí –respondo. –Sólo que doce años atrás, en 1986. Sentado en este mismo banco con un amigo pintor, Anastasio Ranchal. Los dos estamos mirando a mi mujer, Christina, que bebió más de la cuenta y hace como que baila flamenco.

-Aproveche –dijo el anciano. –Pero no se olvide de que el recuerdo es como la sal: en la cantidad adecuada le da sabor a la comida; pero si se exagera, estropea el alimento. Quien vive demasiado en el pasado, gasta su presente en recordar.


Paulo Cohelo.

jueves, 25 de febrero de 2010

Todavía sigo omnubilada...

http://www.youtube.com/watch?v=rl1rVk_xIOs&NR=1

Esto me recuerda a esta gráfica llena de ternura (Liniers)

Me recomendaron...


Gracias Gaby por recomendármelo... Lo voy a leer con mucho detenimiento, y emoción, claro...

Gracias Fernando por escribir. Y por ser.